Aissatou Barry

De origen guineano, Aissatou Barry,nació en 1980 en Liberia. Sus padres murieron en la primera guerra civil del país en 1990. Huye a Costa de Marfil y, con escasos quince años, es forzada a contraer matrimonio.

Aissatou Barry

Revive el horror cuando la segunda guerra civil en Costa de Marfil estalla en el 2011. Su marido es torturado y asesinado ante sus ojos. Para salvarse ella y sus cuatro hijos pequeños, embarazada del quinto, toma el camino del exilio. Más de 4.600 km. les separa de su destinación: Marruecos. Atravesando obstáculos, sed y hambre, recorren el desierto, llegando salvo y sano a Rabat. Su último hijo nace en Berkane. Ayudada por asociaciones locales, trabaja en calidad de profesora. En el 2012, su petición de asilo es rechazada. Sin medio para subsistir, Aissatou se resigna a partir hacia Gurugú con sus hijos.

El monte Gurugú se sitúa frente a Melilla, frontera del enclave español del norte de África. Un inmenso campamento en los bosques de la región de Nador dónde migrantes de todas las nacionalidades sobreviven con miedo. Ella ve la frontera, alta de ocho metros, infranqueable con niños. Tras meses de penuria, sufriendo por sus críos, llegó el día de la travesía en patera. Perseguidos por la policía en la playa, ella no conseguirá embarcar  pero sus hijos sí. La mayor y el más pequeño viven en Andalucía; en España, en un centro para menores. Los otros tres llegaron a Francia y fueron acogidos por una familia cuya generosidad es más que evidente.

Sola en Marruecos, sufre de esta separación. Como madre que desea por encima de todo  una vida digna para sus hijos, se consuela a sabiendas de que están en suelo europeo tras sobrevivir a un conflicto armado y la travesía de un continente.

Su historia es el espejo de las mujeres migrantes en África. El cineasta australiano David Fedele narra su historia en un documental conmovedor: The Land Between.

Su recorrido migratorio y sus vivencias en el transcurso del viaje son los fundamentos de la constitución de su asociación Puentes Solidarios Marruecos de la que es presidenta. El objetivo de esta organización es de sensibilizar y ayudar a los migrantes que llegan a Marruecos. Por otra parte, es un medio para que la población marroquí se solidarice con la situación de los migrantes.

Puentes Solidarios Marruecos actúa al nivel educativo y del intercambio para que los migrantes se queden, porque Europa no tiene una política de acogida que garantice el futuro de los que buscan un porvenir.

La asociación trabaja para que los migrantes subsaharianos que viven en la precariedad y clandestinidad se integren en este país porque la mayoría tiene una formación, y representan una fuerza viva para el Marruecos de mañana.

Aissatou Barry intenta, por todos los medios, convencer a los migrantes para que no embarquen con el fin de cruzar el mediterráneo ya que el epilogo es demasiadas veces ennegrecido por la tragedia.

Puentes Solidarios Marruecos obra para establecer un dialogo y una solución efectiva referente a los movimientos de migrantes en África. La asociación se encarga también de buscar las familias de migrantes fallecidos o desaparecidos. Cientos son las demandas. Un drama que solo la conciencia de los países de origen y de acogida puede resolver.

Hoy, Aissatou Barry tiene su situación regularizada; tiene sus documentos y es oficialmente una emigrante en Marruecos. Es directora de su propia empresa en Tánger, la Sociedad SARL Barry & Hijos.